viernes
Me das tanta paz... esa paz que personas como vos solo pueden trasmitir.
Sos un ser tan especial, tan especial que todos los días agradezco al cielo que seas mio.
Yo se que cuando crezcas vas a entender todo lo que te pasa, el por que de tu colegio,
el por que de tus miedos, el por que de tus imposibilidades, el por que la diferencia...
Sos mi vida Gonzalo... y todo lo que pasa en esta vida es por algo.... y vos llegaste a este mundo asi de especial para cuidarnos, y demostrarnos que una discapacidad por mas leve o mas severa que sea no es un impedimento, al contrario.... enfatiza las ganas de salir adelante.
te amo solcito
Acá una genialidad que le robé a Te cortaría en mil pedazos de Cristian Sena.
Que lo disfrutes.
Que lo disfrutes.
30 de Octubre
| 16.6.09
Cuando estas solo te das cuenta que es mejor estarlo. Analizas a cada persona que alguna vez te quiso y realmente comprendes que jamás podrían estar juntos. Ni siquiera en un mismo ómnibus.
Cuando estas solo, te das cuenta que vales como persona, te das cuenta que nunca nadie te valoro más de lo que vos mismo te valoras.
Te amas y comprendes que el rencor y el odio no llevan a nada, solo te acercan recuerdos impuros. Cuando estas solo siempre tenes tiempo.
Cuando estás solo un 30 de Octubre a las 4 de la tarde una mujer te puede cambiar la vida. No solo eso, también te pone cursi, te hace exagerar los sentimientos y te crees Neruda.
Cuando al día siguiente la besas, comprendes que el ser humano es un imbécil, desde la uña hasta la sombra.
Y que en realidad no aprende un carajo. Que se vuelve a ilusionar, en síntesis, que empieza a extrañar.
Que extraña esos labios, que extraña esa lengua con bolita de metal. Que extraña abrazar esa cintura, que extraña esconderse para hacer algo tan natural como un beso.
Cuando estas solo, estás cosas no las extrañas. Y las películas son tu compañía más fiel. Por que ves en ellas tu sueño, en síntesis, por que la ves a ella.
Cuando estas con ella, el tiempo pasa más rápido.
Cuando llegas a la cima de tu resignación, de tu malhumor, de tu hipocresía, de todo lo que hay que fingir para que la gente que esta alrededor tuyo crea que sos feliz, ahí, en ese momento, es 30 de Octubre.
Como veras María, ya no puedo escribir cosas lindas, mis historias deprimen, son tus ojos los que tendrán que darle forma en tu mente.
Cuando estas solo, estas ciego. Cuando estas solo tus palabras son medidas y exactas. Hirientes, soberbias, y estúpidas.
Cuando estas solo y dejas de estarlo, cuesta mucho volver a comenzar. Necesito que lo sepas y que me encuentres en el brillo de tus ojos. En tu voz, en tu sonido.
Solo quiero que seas feliz. Sos chica, aunque te moleste, sos chica. Yo no soy grande, pero tampoco soy chico. Mi pasado no es tan malo, pero cuando estas solo, te agobia, te pudre, te cansa, gracias por nunca querer saber de mi más que mi nombre.
Gracias por ayudarme con mis fobias, gracias por tu beso exacto, por tu aliento que es mi oxigeno. Gracias por dejarme sentir tu cuerpo.
Me esfuerzo por escribirte algo sin romper el hechizo que nos unió. Es un desafío para mí, pero vos sos mi inspiración. No lo tomes como un piropo, dale el valor que realmente sientas. Me haces feliz.
Quizás entre líneas encuentres una palabra que te reconforte, que tal vez te acerque a mí, quizás me puedas reconocer, tal vez, pienses que otro es el que escribe este texto, pero no es así.
Cuando estás solo, escribís cosas que jamás dirías, ni mostrarías.
Te quiero María, te quiero.
Dedicado a la gran persona que intenta comprenderme. Aquella que mágicamente se preocupa por mí, que intenta volver mi vida más simple. Que me está haciendo comprender que la felicidad realmente existe. Para vos, novia mía, un pedazo de mí.
Que nuestro tiempo duré lo que tenga que durar (y quizás eso sea una eternidad).
Cuando estas solo, te das cuenta que vales como persona, te das cuenta que nunca nadie te valoro más de lo que vos mismo te valoras.
Te amas y comprendes que el rencor y el odio no llevan a nada, solo te acercan recuerdos impuros. Cuando estas solo siempre tenes tiempo.
Cuando estás solo un 30 de Octubre a las 4 de la tarde una mujer te puede cambiar la vida. No solo eso, también te pone cursi, te hace exagerar los sentimientos y te crees Neruda.
Cuando al día siguiente la besas, comprendes que el ser humano es un imbécil, desde la uña hasta la sombra.
Y que en realidad no aprende un carajo. Que se vuelve a ilusionar, en síntesis, que empieza a extrañar.
Que extraña esos labios, que extraña esa lengua con bolita de metal. Que extraña abrazar esa cintura, que extraña esconderse para hacer algo tan natural como un beso.
Cuando estas solo, estás cosas no las extrañas. Y las películas son tu compañía más fiel. Por que ves en ellas tu sueño, en síntesis, por que la ves a ella.
Cuando estas con ella, el tiempo pasa más rápido.
Cuando llegas a la cima de tu resignación, de tu malhumor, de tu hipocresía, de todo lo que hay que fingir para que la gente que esta alrededor tuyo crea que sos feliz, ahí, en ese momento, es 30 de Octubre.
Como veras María, ya no puedo escribir cosas lindas, mis historias deprimen, son tus ojos los que tendrán que darle forma en tu mente.
Cuando estas solo, estas ciego. Cuando estas solo tus palabras son medidas y exactas. Hirientes, soberbias, y estúpidas.
Cuando estas solo y dejas de estarlo, cuesta mucho volver a comenzar. Necesito que lo sepas y que me encuentres en el brillo de tus ojos. En tu voz, en tu sonido.
Solo quiero que seas feliz. Sos chica, aunque te moleste, sos chica. Yo no soy grande, pero tampoco soy chico. Mi pasado no es tan malo, pero cuando estas solo, te agobia, te pudre, te cansa, gracias por nunca querer saber de mi más que mi nombre.
Gracias por ayudarme con mis fobias, gracias por tu beso exacto, por tu aliento que es mi oxigeno. Gracias por dejarme sentir tu cuerpo.
Me esfuerzo por escribirte algo sin romper el hechizo que nos unió. Es un desafío para mí, pero vos sos mi inspiración. No lo tomes como un piropo, dale el valor que realmente sientas. Me haces feliz.
Quizás entre líneas encuentres una palabra que te reconforte, que tal vez te acerque a mí, quizás me puedas reconocer, tal vez, pienses que otro es el que escribe este texto, pero no es así.
Cuando estás solo, escribís cosas que jamás dirías, ni mostrarías.
Te quiero María, te quiero.
Dedicado a la gran persona que intenta comprenderme. Aquella que mágicamente se preocupa por mí, que intenta volver mi vida más simple. Que me está haciendo comprender que la felicidad realmente existe. Para vos, novia mía, un pedazo de mí.
Que nuestro tiempo duré lo que tenga que durar (y quizás eso sea una eternidad).
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