
Aunque intentase volcar lo que a gritos dice mi voz,
no podría.Es que tiene tanta fuerza que las palabras
se pelean entre ellas para ver cual sale primero,
y en la riña se enredan tanto que al final ninguna
consigue salir,quedan atrapadas,casi lamentándose
se miran,con bronca...mientras piensan como es posible
que ninguna haya logrado salir.
Algunas creen que es cuestión de destino,
que por algún motivo no tuvieron que salir,
que algo hizo que se atoraran tontamente.
Mi voz lleva el control,es la que da ordenes
a todas las palabras.
La voz tiene poder supremo,y hay que tener
mucho conocimiento de su propia voz,para que
se logre el efecto deseado,con el tono
perfecto.
Gracias al sol,mi voz tuvo fuerza,
las palabras se enredaron,y nunca dije nada.
F.D